martes, 24 de noviembre de 2009


Ante la peor tormenta, tu mejor sonrisa siempre, hasta el fin...

domingo, 15 de noviembre de 2009

ETAPAS.

Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida.
Si insistes en permanecer en ella, más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto
. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos. Como quiera llamarlo, lo importante es poder cerrarlos, dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.
¿Terminó con su trabajo?, ¿Se acabó la relación?, ¿Ya no vive más en esa casa?, ¿Debe irse de viaje?, ¿La amistad se acabó?
Puede pasarse mucho tiempo de su presente "revolcándose" en los porqués, en devolver el casette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho.
El desgaste va a ser infinito porque en la vida, usted, yo, su amigo, sus hijos, sus hermanas, todos y todas estamos abocados a ir cerrando capítulos, a pasar la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la Vida y seguir adelante.
No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltar, hay que desprenderse.
No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros.
El desgaste va a ser infinito porque en la vida, usted, yo, su amigo, sus hijos, sus hermanas, todos y todas estamos abocados a ir cerrando capítulos, a pasar la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la Vida y seguir adelante.
¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Por eso a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, documentos por tirar, libros por vender o regalar. Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación. Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. ¡Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir con sólo lo que tenemos en el presente! El pasado ya pasó.
No esperen que le devuelvan, no espere que le reconozcan, no espere que alguna vez se den cuenta de quién es usted. Suelte el resentimiento, el prender "su televisor personal" para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarlo mentalmente, envenenarlo, amargarlo.
La vida está para adelante, nunca para atrás. Porque si usted anda por la vida dejando "puertas abiertas", por si acaso, nunca podrá desprenderse ni vivir lo de hoy con satisfacción.
Noviazgos o amistades que no clausuran, posibilidades de "regresar" (¿a qué?), necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que lo invadieron. ¡Si puede enfrentarlos ya y ahora, hágalo!, si no, déjelo ir, cierre capítulos. Dígase a usted mismo que no, que no vuelve.
Pero no por orgullo ni soberbia, sino porque usted ya no encaja allí, en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en ese escritorio, en ese oficio. Usted ya no es el mismo que se fue, hace dos días, hace tres meses, hace un año, por lo tanto, no hay nada a que volver. Cierre la puerta, pase la hoja, cierre el círculo. Ni usted será el mismo, ni el entorno al que regresa será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático.
Es salud mental, amor por usted mismo desprender lo que ya no está en su vida. Recuerde que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir porque: cuando usted vino a este mundo 'llegó' sin ese adhesivo, por lo tanto es "costumbre" vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy le duele dejar ir. Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr porque, le repito, ¡nada ni nadie nos es indispensable! Sólo es costumbre, apego, necesidad.
Pero… cierre, clausure, limpie, tire, oxigene, despréndase, sacuda, suelte. Hay tantas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escoja, le ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad.
¡Esa es la vida!



LAS ETAPAS - PAULO COELHO.
"Siempre va a ser mejor soltar el globo y ver como se vuela, que conservarlo y ver como se desinfla..."

sábado, 17 de octubre de 2009

¿QUÉ PASARÍA?

¿Y si Dios fuera mujer?
pregunta Juan sin inmutarse,
vaya, vaya si Dios fuera mujer
es posible que agnósticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos sí con las entrañas.

Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez
para besar sus pies no de bronce,
su pubis no de piedra,
sus pechos no de mármol,
sus labios no de yeso.
Si Dios fuera mujer la abrazaríamos
para arrancarla de su lontananza
y no habría que jurar
hasta que la muerte nos separe
ya que sería inmortal por antonomasia
y en vez de transmitirnos SIDA o pánico
nos contagiaría su inmortalidad.
Si Dios fuera mujer no se instalaría
lejana en el reino de los cielos,
sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno,
con sus brazos no cerrados,
su rosa no de plástico
y su amor no de ángeles.

Ay Dios mío, Dios mío
si hasta siempre y desde siempre
fueras una mujer
qué lindo escándalo sería,
qué venturosa, espléndida, imposible,
prodigiosa blasfemia.


"SI DIOS FUERA UNA MUJER"
MARIO BENEDETTI



domingo, 4 de octubre de 2009

FACETA INFANTILOIDE.

Tengo regresiones infantiles, siempre. Y las amo.
Escucho canciones infantiles con mi primito y bailamos juntos, llego a mi casa, las pongo en la computadora y bailo sola (si son para "actuar" tipo Saco una manito, más todavía), después estoy todo el día cantando La brujita Tapita, Pinocho o La vaca lechera; me grabé un CD de Xuxa para escuchar mientas hago cosas; voy por la calle bailando y cantando en voz alta, la gente me mira y sonríe - o se ríe, no lo sé, no me detengo a pensar en eso, pero yo creo que sonríen -. Le hablo a mi mamá haciéndome la bebé, "traéme la gombacha" o "alcanzame la gombilla para el mate" le digo; y ella se ríe, y yo más. Todas las noches cuando voy a guardar mis cosas en la pieza le digo a mi mamá que me voy y que no me espere a comer, como hacía cuando era chiquita. En short y medias, me cuelgo la mochila y le digo chau. Y ella se ríe de nuevo, y de nuevo yo me río más.
Veo dibujitos animados con mis primitos más chicos en Discovery Kids, aunque esos no me gustan mucho. Pero paso horas viendo dibujitos animados "de mi época": Scooby Doo, Las chicas superpoderosas, La Vaca y el Pollito, Johnny Bravo, Las Olimpiadas de la Risa, los Looney Tunes, La Pantera Rosa; todos en Boomerang, por supuesto. De vez en cuando encuentro Plaza Sésamo, los Muppets o El chavo y, dicho sea de paso, los veo aun.
Veo los juguetes de mis primos chicos y juego yo; armo castillos con sus maderas, pinto sus libritos de pintar, hago torres con Rastis (mentira, son de otra marca más actual).
También hago rimas tontas al estilo "Agustina come gelatina" o "Nicolás camina para atrás"; y le cambio la letra a canciones de Calamaro, Attaque 77, la Bersuit, los Redondos, Catupecu. "Cuidado con las palabras que terminan con ina, yo también quiero mucho a Agustina aunque nadie me preguntó si Agustina me quería llamar" canto, aunque no tenga sentido lo que dicen mis letras inventadas. Tengo colección de cuentos infantiles, y cuando estoy aburrida todavía los leo.
Desfilo, me disfrazo y desfilo. Canto desafinada con el karaoke de la computadora. Bailo ridículamente. Hasta a veces soy un poco caprichosa. En mi celular, el sonido para los mensajes de texto es de Buscando a Nemo y el fondo de pantalla de los Looney Tunes. Y ni hablar de las películas, cada vez que encuentro alguna de Disney me quedo viéndola; todavía lloro con Pocahontas, Dumbo y El rey León.
Me acuerdo del nombre de mi amigo invisible, Vicky (sí, era hombre y se llamaba así), aunque me abandonó hace mucho tiempo ya. Igual sigo hablando sola, "pensás en voz alta" me dicen algunos.
Algunos me dicen infantil, sin embargo sigo haciéndolo, y hasta adelante de todo el mundo.
Tengo regresiones infantiles, siempre. Y las amo.

jueves, 17 de septiembre de 2009

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MALDITOS SÍNTOMAS PRE - MENSTRUALES, LOS DETESTO. ME PONEN COMO DESQUICIADA, MÁS QUE COMO ME PONGO CUALQUIER DÍA DE SEMANA A LAS SEIS DE LA TARDE.
A VER... ¡NINGUNA MUJER QUIERE VERSE COMO EMBARAZADA CUANDO NO LO ESTÁ! Y MENOS QUE MENOS, VERSE COMO M.C. PERO SIN SILICONAS. Y CON DOLOR.
¡LARGA VIDA AL IBUEVANOL!



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[...] De repente me pregunto por qué tengo que contar esto, pero si uno empezara a preguntarse por qué hace todo lo que hace, si uno se preguntara solamente por qué acepta una invitación a cenar (ahora pasa una paloma, y me parece que un gorrión) o por qué cuando alguien nos ha contado un buen cuento, enseguida empieza como una cosquilla en el estómago y no se está tranquilo hasta entrar en la oficina de al lado y contar a su vez el cuento; recién entonces uno está bien, está contento y puede volverse a su trabajo. Que yo sepa nadie ha explicado esto, de manera que lo mejor es dejarse de pudores y contar, porque al fin y al cabo nadie se averguenza de respirar o de ponerse los zapatos; son cosas, que se hacen, y cuando pasa algo raro, cuando dentro del zapato encontramos una araña o al respirar se siente como un vidrio roto, entonces hay que contar lo que pasa, contarlo a los muchachos de la oficina o al médico. Ay, doctor, cada vez que respiro... Siempre contarlo, siempre quitarse esa cosquilla molesta del estómago. [...]

Julio Cortázar


LAS BABAS DEL DIABLO (fragmento) - LAS ARMAS SECRETAS


viernes, 4 de septiembre de 2009

- stop!

Ahora que la vida pasa sin disimular, ahora y siempre que el fracaso es algo que está por llegar. Ahora que la luna no me hace coros al cantar, ahora que abrazo a mi guitarra antes que a la soledad. Que voy pasando por la vida como pasas por mi cama, a prisa y sin destino mientras mi saliva estalla; y sólo hace prosas que hagan versos y versos que hagan soledad, me enveneno por las noches cuando no quiero pensar. Ahora que no lloro en los sueños y tu lloras por no soñar, ahora que son esos sueños los que no se hacen realidad. Ahora que el futuro es algo que quiero olvidar, ahora que amor es pasado y que el pasado está de más. Que voy pasando por la vida como pasas por mi cama, a prisa y sin destino mientras mi saliva estalla; y sólo haces prosas que hagan versos y versos que hagan soledad, me enveneno por las noches cuando no quiero pensar. Que voy pasando por la vida como pasas por mi cama, a prisa y sin quedarte ¡mierda, no puedo olvidarte! Y sólo hago prosas que hagan versos y versos que hagan soledad, me enveneno por las noches, cuando no quiero pensar. "Ahora que la vida a veces me da la espalda, ahora que si pierdo el rumbo es detrás de una falda, ahora que siete y siete son trece, ahora que al mirar atrás tan solo me escuece. Cuando pierda la cabeza por los ojos de una gata, cuando se hunda mi fragata y yo no sepa nadar, cuando la lluvia no me mojaba y a tí sólo te mojaba yo. Ahora que gritamos y casi nadie escucha, ahora que el silencio lo dice casi todo... ¡¿Y AHORA QUÉ?!" Que sigo echándole huevos a lo que quede de destino, y ve por donde quieras pero márcame el camino; y cuando esté triste evítame pensar, hazme lo que quieras pero ayúdame al olvidar. Y cuando venga mi suerte a perseguirme en su ruleta, yo la llevo hasta tus brazos pa' que naufrague en tus tetas. Que haces daño como nadie y escueces como ninguna, mas por tí paso las horas malcomiendo o en ayunas.